"Los pueblos son grandes, no por el tamaño de su territorio, ni por el número de sus habitantes.
Ellos son grandes, cuando sus hombres tienen conciencia cívica y fuerza moral suficiente, que los haga dignos de civilización"
(Víctor Hugo)

lunes, 31 de enero de 2011

En busca de la respuesta socialdemócrata a la crisis

Extracto de la conferencia que pronunció Felipe González el pasado jueves 28 de enero, en el Paraninfo de la Universitat de Valencia,  durante la presentación del libro 'Mi idea de Europa', dentro del ciclo programado por el Fòrum para analizar el futuro de la socialdemocracia. Los miembros del Fòrum queremos agradeceros a todos y a todas la extraordinaria acogida que tuvo la conferencia del ex presidente del Gobierno, así como de la Universitat de Valencia que nos permitió disfrutar del concocimiento de este gran estadista en el marco incomparable de La Nau.

Gracias a todos y a todas por vuestro civismo porque el aforo del Paraninfo y de la sala habilitada para seguir el acto por televisión, se vio desbordado ante la expectativa que suscitó esta conferencia entre los y las militantes socialistas, pero también entre los ciudadanos y las ciudadanas que sienten el socialismo y reconocen el papel que desempeñó (y que sigue desempeñando) Felipe González en la modernización y el progreso de España.

Aquí tenéis un extracto de su intervención y a lo largo de esta semana pondremos a vuestra disposición la transcripción de la conferencia. Gracias a todos y a todas.



martes, 11 de enero de 2011

Carta a los Reyes Magos

Quiero comenzar esta carta deseando que sus majestades puedan disculparme. Soy consciente de que este año no han ido las cosas bien. Siendo sincero debo decirles que muy mal. Pero sé de la magnanimidad de sus majestades y espero con la ilusión de siempre la generosidad de vuestros regalos.
Os pido para mis compañeros y compañeras. Sé que no quieren acabar como perdedores este año, han sido niños malos, pero deben de saber utilizar las dádivas que os solicito y que espero que, como siempre, podáis otorgarles.... (sigue leyendo)

Artículo publicado en Levante-emv, el 4 de enero de 2011

jueves, 18 de noviembre de 2010

La Transición no ha terminado

(artículo de Vicenç Navarro para Público)

En un documental emitido por Televisión Española (TVE), Tengo una pregunta para mí: ¿vivimos en deuda con el pasado?, se presenta un punto de vista sobre cómo abordar el reconocimiento de las víctimas de la Guerra Civil que, creo, refleja la postura del Gobierno socialista y del mayor partido de la oposición sobre este tema.
En una entrevista a José Álvarez Junco, miembro de la comisión nombrada por la oficina de la Presidencia del Gobierno español encargada de preparar el borrador de la Ley de la Memoria Histórica, este señala dos puntos que resumen esta visión. Uno es la instrucción que tal comisión recibió de la oficina de la Presidencia del Gobierno socialista español de que la ley (una ley que Álvarez Junco aclara que no era de recuperación de la memoria histórica sino de reconocimiento de las víctimas de la Guerra Civil) tenía como objetivo “cerrar las heridas” de lo que el documental y Álvarez Junco definen como los dos bandos de la Guerra Civil. La ley tenía que satisfacer a los sucesores de los dos bandos. Puesto que la gran mayoría de los asesinados y desaparecidos pertenecían al bando republicano, y los que hubo del lado golpista no hubieran existido si no hubiera habido el golpe militar, tengo que admitir que me sorprende la instrucción recibida de que los sucesores del bando de los golpistas debieran también estar satisfechos con la ley. No hubo dos bandos, sino defensores de un Estado republicano con un gobierno democráticamente elegido y los golpistas, criminales que violaron brutalmente el Estado constitucional establecido democráticamente, que no hubieran vencido si no hubieran recibido ayuda militar de Hitler y Mussolini, que sobrepasó, y de mucho, el equipamiento militar de la República. Fue consecuencia del enorme apoyo popular a la República que, a pesar del enorme desequilibrio militar, el golpe no triunfó hasta tres años más tarde. Poner a los vencedores a la misma altura que los vencidos indica una enorme insensibilidad democrática.
Los que lucharon por la democracia eran los buenos. Y los golpistas eran los malos. Desechar esta categorización, tachándola de maniquea (como constantemente hacen los sucesores de los vencedores), es diluir sus responsabilidades en lo acaecido. El hecho de que los buenos hicieran también actos injustos no niega su superioridad moral, como tampoco el bombardeo de ciudades como Dresde por parte de las tropas aliadas (bombardeo que debe denunciarse) niega la superioridad moral de los vencedores en la II Guerra Mundial sobre el nazismo y el fascismo. En países europeos que sufrieron el nazismo o el fascismo no existe esta equidistancia en el reconocimiento de los muertos. Miles de poblaciones de la Francia democrática, por ejemplo, tienen un monumento a los muertos en la resistencia antinazi, sin tener a su lado los muertos entre las tropas de Vichy. Un tanto igual ocurre en Italia y en Alemania (donde cualquier homenaje o reconocimiento a los nazis está prohibido). En España, sin embargo, se instruye que se reconozca públicamente a las víctimas de los dos bandos.
Tal equidistancia, además de errónea, tiene unos enormes costes políticos, que quedan reflejados en la segunda observación que hace Álvarez Junco. La instrucción recibida de la oficina de la Presidencia era la de aceptar limitaciones en el reconocimiento de las víctimas, pues el Estado actual era continuista del anterior, basado inicialmente en un golpe militar. De ahí que el Estado actual no podía anular, por ejemplo, juicios de aquel Estado en contra de las víctimas del golpe militar juzgadas en tribunales de aquel Estado dictatorial. Aclara Álvarez Junco que el Estado resultado de la Transición no era una rotura con el anterior (como algunos de sus protagonistas lo han presentado), sino uno continuista. De ahí las resistencias a anular aquellos juicios e iniciar enjuiciamientos sobre responsables de aquellos crímenes y asesinatos.
Por otra parte, Santos Julià, otra persona entrevistada en el documental de TVE, considera que la amnistía fue un gran acto de madurez de la sociedad española, confundiendo madurez con debilidad de las izquierdas. Un motor del cambio fue la agitación social procedente en su mayoría de la clase trabajadora (España fue el país europeo con más huelgas desde 1974 a 1978). Pero, aun cuando la dictadura murió en la calle, la Transición se hizo bajo el dominio de la nomenclatura del régimen anterior. Fue más la abertura de aquel Estado a los partidos de izquierda –tal como Álvarez Junco reconoce– que una rotura con el Estado anterior. Ni que decir tiene que la aceptación de la soberanía popular fue un paso de enorme importancia, pero la expresión de esta soberanía (desde la Ley Electoral hasta la composición de los aparatos del Estado) lleva claramente la marca de aquel dominio. El hecho bochornoso de que el Tribunal Supremo quiera enjuiciar
–a propuesta del partido fascista– al único juez que se atrevió a intentar llevar a los tribunales a los responsables de los desaparecidos es una muestra de ello.
La Transición se basó en una enorme injusticia. Javier Pradera, que es también entrevistado, reconoce este hecho cuando subraya que, para conseguir la paz, hay que aceptar las injusticias que se han hecho a los vencidos. Pero Javier Pradera no se pregunta ¿a qué precio? Se refiere a EEUU y a Francia, que han sufrido guerras civiles y cuyas sociedades han aprendido a convivir con ellas. Pero, por lo visto, ignora que en aquellas guerras los buenos ganaron y en la nuestra perdieron. Y su debilidad explica los silencios sobre nuestro pasado. Por razones de salud democrática, se exige que la versión histórica de los vencidos sea la que domine y que el Estado se considere continuador del Estado democrático republicano. Hasta que ello ocurra, la Transición no habrá terminado.

Vicenç Navarro es catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra.
Ilustración de Mikel Jaso

viernes, 5 de noviembre de 2010

Socialista y maestro de la vida

Joan Ballester ha sido un socialista singular. Maestro de escuela, comunicador incansable, transmisor con bondad y dureza de las enseñanzas de la vida. Pedagogo en la Universidad, lector incansable, sensible al valencianismo socialista. Militante del PSPV, defensor de la cohesión de la organización, fue secretario de Política Institucional. Dieciséis años de concejal. Concejal de Personal, de Participación y Descentralización, de Hacienda, Primer teniente de alcalde de Valencia, una ciudad que concibió moderna, descentralizada, culta y participativa. Creó y organizó la Asociación, Forum d'Electes Socialistes del País Valencià en julio de 2004, y lo hizo con el propósito, como así dijo, de promover los valores que busquen mejorar la calidad de nuestra democracia y difundir las acciones políticas que aspiren llevarlos a la práctica.

Pero más allá del relato de sus actividades profesionales y políticas, está la personalidad de Joan Ballester. Convencido de sus ideas lograba que los que le rodeaban fueran cómplices de su quehacer. Su discurso articulado lo presentaba como maestro y hacía que fuera el centro del debate. La vida le derribó en muchas ocasiones durante estos últimos quince años pero tenía una fuerza en el fondo de su espíritu que lograba levantarse siempre y seguir hacia adelante. Una vez erguido no hablaba de su fragilidad, sólo escribía en su bloc la programación de nuevas actividades y conseguía contagiar a lo que le rodeaban de esa vitalidad que hoy ha perdido.

Como buen maestro nos ha enseñado algo que no podremos olvidar. La fuerza de su espíritu, la capacidad, ante la adversidad, de levantarse y seguir adelante. Buscábamos una frase para felicitar a las compañeras y a los compañeros. Me enseñó, muy satisfecho unas líneas del cantautor valenciano Joan Baptista Humet, y hoy quiero dedicárselas: "Només sóc un ésser humà, no méstrenyes tant que em fas mal, no et recolzes amb mi, pren la meua mà".

Roberto Cantos para Levante-emv







domingo, 3 de octubre de 2010

Joan Lerma inaugura el nuevo ciclo de conferencia


¿Qué futuro espera a la socialdemocracia? ¿Cuál será el paisaje que nos dejará la crisis económica? Estos son algunos de los interrogantes que el nuevo ciclo de conferencia se propone despejar en la nueva temporada que arranca mañana de la mano de Joan Lerma. El ex presidente de la Generalitat se adetrará en el análisis de los factores que han convertido a la Comunidad Valencia en el referente de la pérdida del dinamismo empresarial, cultural y social que caracterizó a los valencianos durante la década de los 80 y mitad de los 90 (Qué vos passa valencians? en Levante-emv, 3 de octubre de 2010)

¿Cómo nos hemos convertido en líderes de la destrucción de empleo, la desaparición de empresas, la pérdida de poder adquisitivo, el fracaso escolar o la disminución de la calidad de vida? Lerma despejará estas cuestiones y muchas más con la conferencia 'Comunidad Valencia: el liderazgo perdido'. Compañer@s, nos vemos mañana en el colegio mayor Rector Peset (19h30). 

martes, 7 de septiembre de 2010

Primarias

 "No soy, ni nunca he sido, entusiasta del procedimiento de las primarias en la política. Y ahora, a pesar de que gozan de tanta popularidad sigo pensando de la misma manera.  
Dicen que es un mecanismo necesario para democratizar el Partido Socialista, como si antes de aplicar este invento y durante cien años el partido de Pablo Iglesias no hubiera funcionado democráticamente. Lo cierto es que los efectos son los contrarios. Mis razones son sencillas, conocidas, pero nadie ha podido negar la bondad de sus argumentos. He aquí algunos...." 


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